(Comentario de libros: 2005)
Siguiendo nuestra política de comentar libros de ediciones y autores argentinos, queremos comentar brevemente este libro de Martín Zubiría.
Se trata, como lo dice su título, fundamentalmente de la exposición sucinta de las doctrinas de estos tres pensadores, dos chinos y el último indio (según la nomenclatura de los países actuales) respectivamente.
De esta exposición nos interesa fundamentalmente su conclusión: el autor deja entrever, o afirma, que no hay filosofía china e india.
Es un planteo ya conocido cuyo exponente más ilustre fue Hegel.
En principio podemos decir que es una cuestión terminológica. Supongamos que nunca he visto cisnes negros y que el blanco sea para mi una nota definitoria: si aparece un ser que tiene forma de cisne pero no color de cisne ¿debo llamarlo si o no cisne? O si se quiere, ya que el color parece una nota bastante exterior, supongamos que el ser en cuestión cumpla con la forma "cisne" pero tenga el cuello más corto: ¿es un cisne de cuello corto o debo clasificarlo como otra especie?
Así Martín Zubiría observando que las reflexiones sobre el hombre y el mundo plasmadas en China y la India difiere de las plasmadas en Europa decide no llamarlas filosofía.
Algunas observaciones creo que son posibles hacer aquí:
El autor no quiere ocuparse de los desarrollos de los pensamientos chinos e indios afirmando que estos no van más allá de la interpretación y el comentario, son mera evolución de una sabiduría primaria (p.20). Pasa por alto así la rica y compleja interacción de las escuelas. Es como dar cabida a la frase de que "para nosotros todos los chinos son iguales"; no piensa que lo mismo podrían decir ellos de nosotros.
Pero es el caso que lo que puede llamarse filo-sofía es justamente el desarrollo o la puesta en reflexión de esta sabiduría primaria. Las Upanishads no son filosofía (visto con el lente de la evolución contemporánea) del mismo modo que algunos textos de Shankara, así como Hesíodo no es filosofía comparado con Platón.
Por tanto comparar textos de distinto género o nivel de desarrollo es erróneo. Confucio, Lao Tsé, o Buda deben compararse con Sócrates o con Solón.
De todas maneras ¿qué es lo que comparamos? El autor parece esperar encontrar lo mismo que en la filosofía occidental. Pero lo mismo es justamente lo que no es la filosofía china o india. Esta es una cuestión enteramente terminológica (grado de extensión de un concepto) que generalmente envuelve además elementos emocionales de valoración o desvalorización (nosotros tenemos lo de ellos y además otra cosa).
Ciertamente Martín Zubiría logra con su discurso construir una identidad (la de la filosofía occidental). Lo cual no es extraño ya que él se presenta como profesor de Filosofía Antigua (grecolatina). Con citar los maestros sapienciales del antiguo oriente no alcanza para decir que no hay filosofía en esos países.
Remito al lector a los manuales, ya clásicos, de Feng Youlan (Breve historia de la filosofía china), de Helmuth von Glasenapp (La filosofía de los hindúes - su título correcto es Die Philosophie der Inder ) o de Mahadevan (Invitación a la Filosofía de la India) por citar algunos de los más conocidos que circulan en castellano.
Para una discusión sobre este tema remito a los artículos de Carmen Dragonetti, "¿Filosofía de la India?" en Filosofía y literatura de la India, Bs.As., Kier, 1983 y Fernando Tola y Carmen Dragonetti, "El mito de la oposición entre filosofía occidental y pensamiento de la India. El Brahamanismo. Las Upanishads." en Ilu Revista de Ciencias de las Religiones, 2003, 8. No coincido con todo lo que allí se dice pero sí con mucho.
Podemos terminar con estas palabras: -Llamo piedra a la que tengo yo / No, mirá, aquí hay una igual / No, no es igual, ya que sólo llamo piedra a la que tengo yo.
Tal vez no coseche con esto muchos amigos ni cátedras, pero según la vieja frase: "Amigo de Platón, pero más amigo de la verdad."
Concuerdo.
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